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¿Usted tiene secretos?
Parte I
Octubre, 2005.
La gran mayoría de nosotros tenemos secretos, al menos por un tiempo. Pero, ¿Sabemos como protegerlos?
En el mundo de los negocios, los secretos toman gran relevancia, sobre todo porque representa obtener o mantener una ventaja económica o competitiva frente a terceros. Todos hemos oído hablar sobre la famosa fórmula secreta de Coca Cola o la receta secreta de Kentucky, pero pocas veces nos detenemos a considerar que nuestras empresas también cuentan con secretos de gran importancia para nuestras actividades diarias.
En México, es posible considerar como secreto industrial a la información que: a) Mantengamos con el carácter de confidencial, siempre y cuando la misma tenga una aplicación industrial o comercial; b) Signifique obtener o mantener una ventaja competitiva o económica frente a terceros; c) Se hayan adoptado los medios o sistemas suficientes para preservar su confidencialidad; d) Se mantenga un acceso restringido a la misma.
Algunos ejemplos de posibles secretos industriales son: listados de clientes, información promocional, informes sobre ventas, estudios de mercado, presentaciones profesionales, información de proveedores, materias primas, procesos, formulas, recetas, planes de negocio, información de carácter administrativa, contable, financiera, estrategias de mercado, diagramas, software, entre muchos otros.
Sin embargo, lo más importante para poder proteger nuestros secretos es identificarlos y conocer los recursos legales a nuestro alcance para ejerce acciones especificas en contra del uso o divulgación no autorizado. Al respecto es importante señalar que la divulgación no autorizada de un secreto industrial pueden ser consideradas como delito, falta de probidad o honradez en el caso de empleados e incluso se puede demandar la reparación del daño y el pago de daños a perjuicios que se causen al titular de los secretos industriales, los cuales no podrán ser inferiores al 40% del precio de venta a publico de cada producto o de la prestación de servicios que impliquen una violación de los derechos de secretos industriales.
Igualmente debemos ser muy cuidadosos y verificar si estamos siguiendo los compromisos adquiridos en relación a respetar los derechos de terceros, ya que de no ser así, las acciones mencionadas podrían ser ejercidas en nuestra contra.
Las situaciones más comunes bajo las cuales podemos llegar a conocer un secreto industrial son por:
- Actividades derivadas de nuestro empleo, cargo o puesto.
- Desempeño de nuestra profesión, como profesionista, asesor o consultor.
- Relación de negocios, como posible aliado, socio o cliente.
Ahora, la pregunta es: ¿Ha establecido las medidas "suficientes" para proteger sus secretos?
Los principales pasos a seguir son:
Comenzar a identificar nuestros secretos,
Identificar cuales no me gustaría que estuvieran al alcance de mis competidores
Determinar si los hemos administrado como confidenciales y
Si hemos establecido algún método para mantener el acceso restringido a los mismos.
Continuara.
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